Donde come una, comen dos / Donde comen dos, comen cinco son dos espejos intervenidos con esmalte de uñas que, acompañados por una alfombra, conforman la obra Softness Sanctuary (Santuario de suavidad). Las piezas exploran la idea posibilista del deseo al trazar en planta la disposición del mobiliario de casas imaginarias para 2 o 5 amigas. El esmalte de uñas aparece por su vínculo con los ritos de paso de la feminidad y la performatividad de género en occidente. A su vez, la persona espectadora se identifica a sí misma en el espejo mientras, según la iluminación presente, se proyectan los reflejos del mobiliario ilustrado sobre el entorno. Los títulos hacen referencia a refranes sobre la colectividad de lo que se posee: ligados a lo alimenticio, refieren a que siempre se puede compartir lo que estaba pensado para un menor número de personas. En el contexto del proyecto, estos refranes se inscriben como un gesto propio de los cuidados y el trabajo reproductivo sobre todo en contextos de precariedad.
La alfombra que acompaña a los espejos, realizada con técnica de tufting, parte de una experiencia personal: de niña jugaba con mis amigas a crear planos de casas extendidas usando recortes de revistas de arquitectura, para después recorrerlos simulando su habitabilidad con muñecos y objetos de juguete. La pieza retoma ese gesto —el trazo abstracto de un plano arquitectónico con mapeo cromático tejido a mano— remitiéndose a las alfombras infantiles de juego con lugares y carreteras impresas, con las que se interactúa de manera lúdica.
Obra presentada en exposición colectiva La Traversée en la Yellow Cube Gallery x La Superette du Quotidien, en colaboración con R.A.R.O Barcelona. París, Francia. Junio 2024
Claudia Uranga ©